Un informe acusa a Dell de explotación laboral en sus fábricas en China

Un informe acusa a Dell de explotación laboral en sus fábricas en China

Hasta 74 horas laborales semanales, horas extras obligatorias, exposición a gases tóxicos, salarios inferiores al mínimo y vivir en dormitorios masificados: esta es la realidad de las personas que trabajan produciendo para la multinacional Dell en China. Un nuevo informe realizado por DanWatch y China Labor Watch, con el soporte de organizaciones como Setem, muestra así las violaciones de los derechos laborales en las fábricas del tercer fabricante mundial de ordenadores.

“Un amigo que estaba realizando la formación previa me dijo que parecía que sería un trabajo bueno y bien pagado, pero cuando vine aquí la realidad era muy diferente”, manifiesta Zhu Jun de 24 años y empleado de la fábrica de Taida que admite: “Trabajo 11 horas diarias, seis días a la semana, pero solo gano 2.200 yuanes (270 euros) al mes. Vivo en un dormitorio sin aire acondicionado con muchos otros compañeros. Llegué hace tres meses, pero quiero dejarlo cuanto antes”.

Entre abril y septiembre de 2013, un equipo de investigación de DanWatch y China Labor Watch entrevistó a diferentes trabajadores de las fábricas Mingshuo, Hipro Electronics, MSI y Taida Electronics, las principales proveedoras de Dell. El resultado de las entrevistas determinó que el personal de estas empresas trabaja hasta 296 horas mensuales y están obligados a realizar hasta 136 horas extras cada mes, cosa que supera el límite de 36 horas establecido por la legislación china. Además, el personal también está expuesto a gases tóxicos sin la protección adecuada, recibe una remuneración por debajo del salario mínimo de la región y la gran mayoría se aloja en el mismo recinto del polígono, en pisos masificados.

El único sindicato legalmente reconocido en China que podría controlar estos abusos laborales es la Federación de Sindicatos Chinos (ACFTU), sin embargo el informe denuncia que este es un organismo que no es considerado “ni democrático ni independiente”. Según Human Rights, dicho sindicato, que agrupa 134 millones de afiliados, es “básicamente un instrumento del gobierno chino para facilitar y apoyar sus políticas en el ámbito empresarial, y para asegurar el control continuo de la población trabajadora”.

La ciudad de Shenzhen, en la provincia de Guangdong, se ha convertido en la denominada “fábrica mundial” y la electrónica es uno de los sectores que dinamiza más la economía del país. Con la presentación de esta investigación sobre las fábricas de Dell, Setem ha querido poner de manifiesto que en este sector la explotación laboral es un fenómeno generalizado y conocido por las empresas implicadas. Apple, Samsung, HP, IBM, Fujitsu, Lenovo, Acer, Sony y Toshiba también tienen informes hechos por organizaciones sin ánimo de lucro que datan de los últimos diez años que ponen a la luz las condiciones con las que trabajan el personal de sus fábricas. Todas las marcas están implicadas, por lo que DanWatch y China Labor Watch plantean la cuestión de si existe una alternativa ética dentro del sector.

Fuente: LaVanguardia

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