El empleo en el naval vuelve a caer pese a los contratos con Pemex

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El sector naval gallego está estancado. Superada la crisis del tax lease, y diez meses después de la entrada de la petrolera Pemex en Barreras, los datos dicen que este año hay menos trabajadores en la construcción naval que en 2013. No solo eso. Hay que remontarse a 2005 para encontrar un nivel de empleo tan bajo, según revela el informe sobre la industria del metal en el primer semestre de 1014, presentado ayer por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime), la patronal del sector.

A falta de dos meses para que se cumpla un año de la toma de control de Barreras por la estatal mexicana, no hay rastro de la lluvia de contratos que se anunciaron como prácticamente cerrados y que debían reactivar el sector. Solo un flotel, del que en diciembre se cortó simbólicamente la primera chapa, está en ejecución, pero no hay nada firme de los contratos para otros siete barcos que aquel día se dieron por prácticamente atados. Navantia construye otro flotel, también con polémica por el desvío a Cádiz de parte del trabajo.

La previsión con la irrupción de Pemex era crear 1.400 nuevos empleos en los astilleros gallegos, pero solo se generaron 300. Los datos de Asime apuntan que se han perdido 82 respecto a diciembre pasado y 426 en comparación con junio de 2013. En la actualidad hay 5.457 afiliados a la Seguridad Social en el sector naval gallego, la cifra más baja desde 2005 y casi la mitad que hace seis años. Solo Barreras y Freire han firmado nuevos contratos, mientras el resto de los astilleros gallegos suman únicamente siete pedidos en cartera. El secretario general de Asime, Enrique Mallón, atribuyó al tax lease el retroceso del sector. “No es conocido, ni apreciado, ni utilizado”, lamentó, en referencia al nuevo sistema de incentivos fiscales, que sustituyó al anterior tras una amenaza de multa de Bruselas de 2.000 millones de euros que se quedó finalmente en 126. El naval representa en la actualidad apenas el 10% del empleo en el metal, integrado por 3.536 empresas que dan trabajo a 55.700 personas. Son 2.800 empleos más que en 2013, pero 20.000 menos que en 2008. Los resultados de este primer semestre de 2014 revelan una “paralización” y un “estancamiento”. Con todo, el conjunto de sectores de la metalurgia representa el 16% del PIB gallego, aunque Mallón advirtió que “si el metal gallego no tira, Galicia no va a tirar”.

La industria aeronáutica, la metal-mecánica, la fabricación de bienes de equipo y la construcción de fachadas son las tres áreas que han permitido que el sector en su conjunto crezca pese al lastre no solo de los astilleros, sino también del automóvil, que ha perdido casi 1.000 empleos respecto a junio de 2013. El presidente de Asime no quiso valorar las propuestas de la dirección de Peugeot Citroën de Vigo, con recortes salariales que los sindicatos cifran en hasta el 15%, ya que se trata de una negociación en una empresa privada. En el conjunto del sector del metal, consideró que “no es el momento de subir sueldos”, aunque admitió que algunas empresas sí pueden “e incluso deban” hacerlo.

Mallón sí incidió en la necesidad de que lleguen nuevos modelos a la factoría automovilística viguesa y que estos beneficien a auxiliares de Galicia, petición que trasladó también al naval. Demandó igualmente que el metal gallego apueste por nichos de mercado con expectativas de crecimiento, entre los que citó las plataformas offshore. El principal enemigo del metal, que supone pérdida de inversiones y el “bloqueo” del crecimiento, consiste en los elevados precios del suelo industrial allí donde hay demanda, como en las áreas de Vigo y A Coruña, aseguró el secretario general de Asime. Esos precios están actualmente “por las nubes”, lo que perjudica la llegada de nuevos inversores y el crecimiento de las empresas ya asentadas.

Fuente: el pais.com

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