La OIT insta a reducir la semana laboral a cuatro días

Cada vez se escucha más la necesidad de acortar la semana laboral de los trabajadores de cinco a cuatro días. Un idea que suena extraña e inalcanzable para muchos pero que poco a poco se va adentrando en la cabeza de los grandes empresarios.

El miembro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Jon Messenger, destaca en un artículo cinco motivos por los que sería beneficioso una semana de trabajo reducida, apoyados por líderes empresariales como Larry Page, cofundador de Google o el multimillonario mexicano Carlos Slim.

1. Trabajar demasiado perjudica la salud

La salud de las personas es la primera afectada por las largas jornadas de trabajo. Enfermedades cardiovasculares, problemas gastrointestinales y reproductivos, trastornos muscoesqueléticos, infecciones crónicas, problemas de salud mental o incluso la muerte.

Esto es un hecho en muchos países como Japón o Corea donde las palabras Karoshi y kwarosa, que significan ‘muerte por exceso de trabajo’, están a la orden del día. Messenger asegura que reducir los horarios laborales semanales ayudaría a reducir estos problemas de salud graves y sus costes sanitarios asociados.

2. Más puestos de trabajo

También ayudaría a crear más puestos de trabajo. Con la crisis mundial, algunas empresas se han animado a responder a la demanda de sus productos y servicios mediante la reducción de las horas de trabajo en lugar de recortar puestos de trabajo.

El miembro de la OIT pone como ejemplo que en vez de despedir al 20% de una plantilla, los empleadores podrían reducir la hora en un 20% y aglutinarlas en cuatro días en vez de cinco.

3. A menos horas de trabajo más productividad

Está comprobado que la productividad no tiene que ver con muchas horas de trabajo. Los expertos aseguran que es al revés, que a menos horas mayor productividad.

Muchos de los países donde los empleados dedican muchas horas al trabajo tienen una productividad más baja. Es el caso de España, que trabajando más horas anualmente que Alemania, Francia o Italia, es menos eficaz que estos.

Tener tiempo para realizar actividades de ocio y descansar aumenta la motivación de los trabajadores, reduce el ausentismo laboral y evita el riesgo de cometer errores y accidentes.

4. Sería beneficioso para el medioambiente

El cambio climático es un tema que está de moda en todo el mundo y que está creando mucha polémica en las últimas semanas. La reducción de la semana laboral también ayudaría al medioambiente ya que se ahorraría energía, se reducirían las emisiones de carbono y en última instancia haría una economía ‘más verde’.

5. Trabajar menos nos haría más felices

Numerosos estudios han confirmado que las largas jornadas de trabajo suponen un gran problema para conciliar la vida social y familiar con la laboral.

De hecho, un nuevo estudio ha demostrado que una semana laboral más corta fue directamente relacionado con un aumento en la satisfacción general con la vida, o de la “felicidad”.

En resumen, hay muchas buenas razones para reducir las horas de trabajo y mudarse a una semana laboral más corta. Si la semana de trabajo ya es de cinco días-como lo es en la mayoría de economías avanzadas, moverse a una semana laboral de cuatro días sería el siguiente paso en el camino hacia una vida más feliz, más saludable y más sostenible la sociedad.

Los españoles trabajan 1.686 horas anuales

Los trabajadores españoles trabajan una media de 1.686 horas al año, según un estudio de la OCDE de 2012. Es uno de los países de la Unión Europea donde más horas se trabajan. Los franceses trabajan 1.476 horas, los alemanes 1.396, en los Países Bajos se trabajan 1.413 horas, en el Reino Unido 1.654, en Bélgica 1.577 o en Suecia 1.621.

A nivel mundial se llevan la palma los mexicanos con 2.225 horas, seguidos por Grecia con 2.033 horas o los trabajadores de Chile con 2.029 horas y poco más atrás los rusos con 1.982 horas.

Por otro lado, según el ‘Informe 2012 Fundación BBVA-Ivie sobre Crecimiento y competitividad’ España tenía 68,5 puntos en cuanto a productividad por hora trabajada, lejos de Alemania (87,1) y la Eurozona (75,9).

Los datos hablan por sí mismos y nos dejan en evidencia: nuestro rendimiento laboral o productividad es más baja que la de otros países europeos y también es inferior a la de Estados Unidos, a pesar de que los españoles somos uno de los países que más horas pasamos dentro de la oficina.

Por lo tanto no es una cuestión de horas de permanencia en el puesto de trabajo, sino de aprovechamiento del tiempo y de calidad de la actividad realizada, que son los dos factores que inciden en un rendimiento laboral positivo.

La productividad no depende del número de horas trabajadas, sino de cómo se han utilizado esas horas y del partido que se les ha sacado. Estamos hablando de la organización eficiente del trabajo y de la capacidad y responsabilidad del trabajador.

Jornadas intensivas y flexibles, claves para una buena conciliación

La Comisión para la Racionalización de los Horarios (ARHOE) lleva muchos años luchando por implantar un modelo que pase por cambiar el huso horario al británico y que integre la jornada laboral en un horario intensivo, flexible, menos presencial, con facilidades de guarderías en los trabajos y con un adelantamiento del prime time.

En España, un día normal de trabajo comienza de media una hora más tarde que en el resto de Europa, sin tener en cuenta el desfase del huso horario, y acaba a las ocho de la tarde.

Además, los españoles trabajan 232 horas más que los europeos, pero producen la mitad, según un estudio del IESE y Addeco. Bélgica es el país europeo más productivo y, sin embargo, dedica 113 horas menos al trabajo.

El desayuno, el almuerzo y la comida son momentos del día en los que se pierden mucho tiempo. Según los expertos, se dedica demasiado tiempo en estas paradas que en la mayor parte de las ocasiones sobrepasa la hora.

La ARHOE insta a que se modifiquen estos horarios entrando antes a trabajar (las 8 o las 9) dedicando alrededor de media hora para comer y saliendo como muy tarde de trabajar a las 18 horas. Varios estudios confirman que salir antes de las seis de la tarde aumentaría la productividad cerca del 20% y evitaría también el absentismo. Igualmente, se aconseja reducir la jornada laboral, de 40 horas.

Entre las medidas de la Comisión para la Racionalización de Horarios, se incluye también adelantar el prime time de televisión. España es el país europeo con un prime-time más tardío, que llega a las doce de la noche, lo que hace que de media los españoles duerman 53 minutos menos que el resto de europeos.

Actualmente, en España las empresas mejor valoradas por su implicación en la conciliación según el ‘Ranking de la empresas que concilian’ del Instituto Internacional de Ciencias Políticas encabezado por la profesora Ana Eva Alameda Cirujano son Repsol, Agbar y Vodafone.

A la cola, en cambio, están El Corte Inglés y Carrefour, que según este estudio no piensan en sus empleados y sus necesidades.

Fuente: lainformacion.com

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