El déficit de empleo mundial aumentará otros 75 millones hasta 2018, alcanzando casi los 300 millones de desempleados

En una declaración enviada a las reuniones de primavera 2014 del FMI y el Banco Mundial, el Director General de la OIT advirtió sobre el creciente desempleo mundial e hizo un llamado a favor de medidas que estimulen el poder adquisitivo de los hogares.

El déficit de empleo mundial que comenzó durante el momento más álgido de la crisis financiera no está disminuyendo. De hecho, este déficit seguirá aumentando a menos que la economía mundial acelere el ritmo del crecimiento para generar los empleos necesarios, declaró el Director General de la OIT, Guy Ryder.

En una declaración enviada a las reuniones de primavera 2014 del FMI y el Banco Mundial, Ryder destacó que si hubiesen continuado las tendencias de crecimiento del empleo anteriores a la crisis, 62 millones más de mujeres y hombres hubiesen estado trabajando en 2013, cuando el desempleo mundial se situaba en 202 millones. A menos que el crecimiento se acelere, el déficit del empleo aumentará de otros 75 millones para 2018.

El déficit mundial del empleo

“La economía mundial aún no se encuentra en un camino de desarrollo sostenible, sólido y equilibrado”, afirmó Ryder, y agregó “La debilidad de la demanda mundial está frenando la creación de empleo, los salarios y una mayor recuperación, y una de las consecuencias es la ralentización de la reducción de la pobreza en el mundo en desarrollo”.

En 2013, el número de trabajadores en pobreza extrema disminuyó de sólo 2,7 por ciento a nivel mundial, una de las tasas más bajas registradas durante la última década.

Ryder señaló que las desigualdades de los ingresos también se han ampliado y la participación de los salarios en el PIB ha disminuido en muchos países, incluso en las economías más importantes del mundo donde los salarios han quedado rezagados en relación al crecimiento y la productividad por más de veinte años.

Esta tendencia fue encubierta por hogares descontrolados que solicitaban préstamos antes de la crisis y temporalmente compensados por las innovaciones del mercado financiero que demostraron ser insostenibles. Estos prolongados problemas estructurales agobian la demanda y frenan la recuperación.

Evitar la trampa de un crecimiento débil

La economía mundial debe crear muchos empleos más. Invertir en infraestructura, apoyar a las pequeñas empresas y potenciar el desarrollo de las competencias, y restablecer el poder adquisitivo de los hogares, sobre todo en los niveles de ingresos más bajos, estas son medidas esenciales para evitar caer en la trampa de un crecimiento débil, declaró Ryder.

Ryder celebró el objetivo de los ministros de Finanza del G20 de incrementar el PIB en un 2 por ciento a lo largo de los próximos 5 años, pero invitó a adoptar una estrategia integral que tome en cuenta tanto la demanda como la oferta de los mercados laborales, lo cual incrementará el crecimiento y creará los empleos necesarios para una recuperación total y sostenible.

Fuente: ilo.org

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