La CIG acordó convocar una huelga general la última semana de marzo en protesta por la reforma laboral y por las medidas agresivas impulsadas por la Unión Europea.
La decisión ha sido adoptada prácticamente por unanimidad, con tan solo tres abstenciones, en el marco de la conferencia sindical nacional celebrada esta mañana en Santiago, en la que se dieron cita 150 personas.









