El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dicho a sus socios europeos que cree que la reforma laboral que aprobará a mediados de febrero, y que la UE considera prioritaria para reducir el alto nivel de paro en España, le costará una huelga.
«La reforma laboral me va a costar una huelga», le confiesa Rajoy al primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, antes del inicio del Consejo Europeo, sin ser consciente de que las cámaras de televisión estaban recogiendo también sus palabras.









